Agricultura orgánica o ecológica,

Lo primero que se debe saber es que la Agricultura orgánica o
ecológica se puede considerar como una opción de vida, tanto
para el planeta como para usted.
Tanto así que se define como una forma de producción que va
más allá, porque piensa tanto en el producto, como en el consumidor
y en la tierra que brinda los alimentos. Fue reconocida, en
el Encuentro Bio2001, por más de 100 empresarios como “la
oportunidad comercial del futuro”.
Las principales características de la agricultura ecológica son la
posibilidad de cuidado y prolongación que se le brinda al medio
ambiente y de igual forma, que los productos que ofrece son
totalmente naturales, ya que poseen todos los nutrientes necesarios
para el cuerpo humano, porque no se utilizan insumos químicos.
En la producción sólo se hace uso de abonos orgánicos y se
tiene un especial cuidado con la tierra por medio de la rotación de
cultivos para evitar la erosión y el desgaste de los terrenos.
La agricultura orgánica o ecológica supera las formas de producción
tradicionales, las cuales se han caracterizado por deteriorar
el medio ambiente debido a la utilización indiscriminada de químicos
y, por lo mismo, sus productos no poseen los nutrientes suficientes
para el bienestar del cuerpo humano.
Agricultura orgánica o ecológica,
el negocio del futuro
Por estas razones, la agricultura orgánica es una de las mejores
opciones de negocio para sus productos agrícolas y pecuarios;
pero recuerde tener en cuenta las normas y leyes que certifican
que estos tienen la calidad de ser totalmente orgánicos.
Como todo negocio, la Agricultura ecológica tiene sus retos y el
más urgente, para que el negocio ecológico se dispare en nuestro
país, es lograr la unión y organización de los productores para cumplir
con la cantidad de alimentos que se están solicitando.
Para entrar en esta experiencia de negocio, es necesario que se
cumpla con todas las normas que exigen los mercados nacionales
e internacionales. Todo depende de que los productores tomen
decisiones claras y cumplan los requerimientos establecidos por las
entidades certificadoras.
MANEJO AMBIENTAL DE RESIDUOS EN LA FINCA AGROPECUARIA
RECICLAJE DE LOS RESIDUOS DE LA FINCA
¿QUE ES RECICLAR?
Reciclaje, consiste básicamente en volver a utilizar materiales que fueron desechados y que aún son aptos para elaborar otros productos o refabricar los mismos .Es un término empleado de manera general para describir el proceso de utilización de partes o elementos de artículos que son rechazados después de un determinado proceso y que pueden ser usados nuevamente, a pesar de pertenecer a algo que ya llegó al final de su vida útil. Buenos ejemplos de materiales reciclables son los metales, el vidrio, el plástico, el papel o las pilas.
RESIDUOS SÓLIDOS
Es una fracción de los materiales de desecho que se producen tras la fabricación, transformación o utilización de bienes de consumo, que no se presentan en estado líquido o gaseoso.
El origen de estos residuos se puede deber a las actividades agrarias, pero la mayor parte de ellos es generada en las ciudades. Éstas producen los residuos sólidos urbanos, que proceden de las actividades domésticas en los domicilios particulares, de los edificios públicos como los colegios, de la demolición y reparación de edificios, entre otras. Algunos de los residuos sólidos que producen las industrias son similares a los urbanos, pero otros son más peligrosos, puesto que pueden contener sustancias inflamables, radiactivas o tóxicas. En cualquier caso, la producción de cantidades enormes de residuos sólidos plantea el problema de su eliminación. Son materiales que no tienen valor económico, o su aprovechamiento es muy caro, y por ello se acumulan en vertederos. En estos lugares aparecen olores desagradables, se producen plagas de roedores o insectos y se contamina el agua del subsuelo, entre otros problemas. Una posible alternativa es la incineración, que permite obtener energía de su combustión, pero es necesario un control muy estricto de las sustancias que pueden originarse durante el proceso, porque algunas pueden ser muy tóxicas y perjudiciales para la salud.
APROBECHABLES:
-RESICLABLES:
- Ferrrosos y no ferrosos
- vidrios
- cartón
- papel
- plásticos
- telas
-BIODEGRADABLES:
NO APROBECHABLES
- NO BIODEGRADABLES
RESIDUOS BIODEGRADABLES:
Se consideran biodegradables a aquellos residuos que pueden ser descompuestos por la acción natural de organismos vivos, como lombrices, hongos y bacterias, principalmente.
Este fenómeno permite que los elementos que forman tales residuos queden disponibles para su nueva incorporación a la naturaleza de una manera útil. Sin embargo, el problema con este tipo de residuos se presenta cuando su cantidad excede la capacidad de descomposición natural en un sitio determinado, como es el caso de los tiraderos no controlados.
Este tipo de residuos se deriva de fuentes orgánicas; estas son aquellas que se originan de los restos de los seres vivos.
RESIDUOS NO BIODEGRADABLES:
Son aquellos que no pueden ser degradados o desdoblados naturalmente; o bien, si esto es posible sufren una descomposición demasiado lenta. Este factor los hace más peligrosos que los anteriores, ya que su acumulación en la naturaleza es progresiva.
CLASIFICACION
· PAPEL Y CARTON:
En el comienzo de este proceso, el papel depositado en los contenedores dispuestos para su recogida (normalmente de color azul) llega a las plantas de reciclaje. Allí se separan las fibras de celulosa mediante una gran hélice. Estas fibras quedan con impurezas, como plásticos o tintas, que deben ser separadas. Para el blanqueo de la pasta de papel reciclado no se necesita un tratamiento tan fuerte como en el caso de la pasta virgen, ya que las fibras recicladas pasaron por el blanqueado en sus anteriores procesos de elaboración de papel. Las fibras se colocan en una suspensión acuosa para que puedan unirse convenientemente y, más tarde, realizar el secado. Después se sigue un proceso similar al de la fabricación del papel.
El consumo medio mundial de papel es de unos 36 kg por habitante y año, aunque las cantidades varían según el grado de desarrollo de los países. Si se reciclara la mitad del papel consumido, se podría satisfacer el 75% de las necesidades de fibra para papel nuevo y así se evitaría la destrucción de ocho millones de hectáreas de bosque. Además, por cada tonelada que se recicla de papel se ahorran 100.000 litros de agua, se evita el llenado de 3,57 m3 de un vertedero, se impide la liberación de 2,5 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera, se salvan 17 árboles y se ahorra suficiente energía para calentar una casa media durante seis meses. Se estima que se recicla, a escala mundial, casi un tercio del papel utilizado, aunque hay países, como México o España, en los que esa cifra asciende hasta casi el 50%, mientras que en otros, como Nigeria o Filipinas, apenas alcanzan un 2 o un 9%, respectivamente.
Después del rellenado o reutilización, el reciclaje es la mejor opción para el vidrio (que es reciclable al 100%), pero siempre teniendo en cuenta que el de las ventanas, bombillas o focos, fluorescentes o fragmentos de Vitro cerámica está fabricado con mezclas de varios materiales, por lo que es imposible reciclarlo con el vidrio ordinario. El vidrio para reciclar se deposita en contenedores (iglúes), generalmente de color verde; este tipo de recogida ya está implantado en muchos países.
El vidrio es trasladado a las plantas de tratamiento y allí se limpia de cualquier impureza (etiquetas, tapas...). A continuación se traslada a un molino donde se tritura, siendo el resultado de este proceso el casco o calcín. Éste se traslada a las fábricas de envases de vidrio, se mezcla con arena, sosa, caliza y otros componentes y se funde a 1.500 °C. Una vez fundido, el vidrio debe ser homogeneizado hasta obtener una masa en estado líquido: la gota de vidrio. Esta gota se lleva al molde, que dará forma al envase. Estos envases tienen las mismas características que los originales.
Cada tonelada de vidrio que se recicla ahorra una energía equivalente a 136 litros de petróleo y sustituye a 1,2 toneladas de materias primas como sílice (arena), caliza y ceniza de sosa que se emplean para fabricar vidrio nuevo, siendo la extracción de estos componentes la que además provoca un impacto importante en el paisaje y los ecosistemas. Una cantidad de 3.000 botellas recicladas supone una reducción de unos 1.000 kg de basura y se puede ahorrar hasta un 50% de un recurso tan escaso y valioso como el agua. En 1990 España recicló 304.000 toneladas de vidrio y cerca de 500.000 toneladas en 2000, lo que la situó en el quinto lugar de la Unión Europea en toneladas de vidrio reciclado, por debajo de Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido.